martes, 31 de diciembre de 2013

Sin conocer la realidad.

La locura invade lentamente mis sentidos,
y temo estoy llegando a un gris final,
donde los colores contradicen el ambiente
y donde las voces no se entienden nunca mas.

En esta realidad ya no soy quien quiero ser,
sino lo que se me permite aparentar,
y es que en esta esquizofrenia
es difícil reconocer lo que es real.


Aún tengo la suficiente paz para escribir,
pero no la suficiente cordura para rimar;
mis dedos son solo la herramienta
en las manos de un inútil de hospital.

Mi dolor ya no se de donde viene,
de cabeza o alguna extremidad,
quizás ni siquiera me duele algo
mas que el perder a los demás.



Ahora estoy solo y desahuciado,
pudriéndome tras 4 paredes de igualdad,
donde todos son tratados como niños,
pero sin poder aprender que es lo real.

Admito que no hay nada verdadero, 
admito que jamas supe que es amar;
pero que duro es no saber quien soy,
 y no ver mas los pajaros volar...


jueves, 26 de diciembre de 2013

Ecos.

Estamos a un paso de abandonar lo viejo y empezar con la nueva rutina de cada año. Pareciera que hemos caminado en círculos, pero mas bien, hemos formado espirales que atentan con alejarnos del paso lentamente. Es necesario percatarse que crecimos en el mismo origen y nos esparcimos por belleza y alegría.

Del fuego nos privamos por ser un medio en estado terminal, y del agua  por ser demasiado salada para los corazones. Nos aliamos de la tierra, pero la tierra estuvo quieta siempre, así que buscamos lo que aparentase su movimiento y nos convertimos en discípulos del viento. Y en el viento conseguimos la longevidad que se va desvaneciendo.

Aprendimos del viento lo que la tierra ya no puede enseñar, y en un eco nos transmitimos; bajamos el tono en constante y nos movimos a nuevos horizontes; y nuestras ondas siguieron encontrándose, pero nunca mas volvieron a sentirse intensamente. Se ha perdido algo en el aire.

Y el viento lo sabe,
y la tierra lo sabe.
El agua también lo tiene,
pero el fuego se pierde
 y no se prende mas.

 Fueron nuestras propias enseñanzas y crecimientos divergentes los que nos han dejado varados en medio de la nada, pero aun nos sentimos, nos tocamos y repetimos esas mismas ondas que se originaron del grito. Pero cada vez son mas lentas, cada vez son mas silenciosas. Van desvaneciéndose... 


Como se pierde la juventud, un camino sin regreso al origen ni nuevos comienzos. Pero el viejo, por sabio, entiende que la mortalidad es lo que hace bellas las cosas, que la algarabía de cada instante se genera de un límite de tiempo y espacio; y nuestro tiempo, amor mío, esta apunto de terminarse.

Este es el precio de querer ser eternos en el mundo. No existe nada eterno mas que la misma tierra, así que polvo seremos para mantenernos en el recuerdo del mundo, y en todos lo que lo han habitado, lo viven y lo sufrirán.

Y el viento lo sabe,
y la tierra lo sabe.
El agua también lo tiene,
pero nuestro fuego se pierde
 y no se prende mas.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Realidad

 Odio tu nombre tan falso como los contratos,
tu forma de ser y tu cuerpo desencantador;
careces de algún sueño y por encima de eso,
te consideras absoluta ante cada uno a tus alrededores.

Has hecho que me tire al suelo de impotencia, 
que mi hermano llorase al conocerte,
que nuestro padre nos abandonase
y que mi madre hallase rápido un reemplazo.



Le has quitado la sonrisa a mis amigos,
y a mi cariño lo has aplastado negligente;
has acabado con los sueños de los hombres
y has desgastado el futuro de sus hijos.

Pero por encima te amo sin embargo,
porque el daño que produces es tan solo una mentira;
porque eres miedo disfrazado de verdades
y no hay porque temer a lo vivido.

Por cada sueño roto, has creado uno nuevo;
y por cada descontento, existe un nuevo logro;
yo no se de malas famas o de caminos correctos,
yo solo veo vidas, a ti,... lo bello y lo eterno.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La edad senil.

Que viejo hoy me siento.
Mis huesos aún no rechinan, pero el caminar es un tormento.
Pareciera espinas traer en mis zapatos, tan pesados y ya lejanos de mis manos, pues ya no soy quien para tocarlos facilmente.

Mis manos aun son las de un niño, pero carecen de movimiento.
Ya no tienen esa estetica encantadora al tocar la guitarra,
o esa facilidad con las palabras como las que hoy estoy vertiendo, de una artritis mental estoy sufriendo.

Aun mi rostro carece de llagas, pero dice que ya estoy viejo;
mi piel lisa no es suficiente mascara para el espejo,
y por si fuera poco, el gesto no se desprende de mi rostro,
ese gesto de perdida y remordimiento.

Aun en mi veintena sufro de ser senil enfermo,
quizas por cascarrabia por la juventud que me rodea,
o tan solo por reprimir mis sentimientos mas profundos,
pero aun un viejo puede ser joven de nuevo.


¿Qué pasará con este viejo joven?


miércoles, 9 de octubre de 2013

Empezando de nuevo.

A estas alturas me he topado con el inicio;
el cuenco sagrado que nos mantiene vivos
y razonantes de la utilidad del pasado,
tan atroz y descarado en su cinismo.

Topé con el sueño, ya en un camino vacío,
y es que, si no tenía sueño, no hay sentido,
no hay moral, ni espíritu del amado,
no hay reacción sino desencanto

Porque el encanto es una maldición,
un indicio de lo mucho que perdimos,
sin poder hacer nada por recuperarlo;
y el desencanto es hacerlo sin sentirlo.

Y el sueño me encantó en un inicio;
pero tan fuertes bofetadas fueron gran servicio,
una ayuda divina flechando sin dudar
la esencia de mis pensamientos mas perdidos.

Y lloré. Por supuesto que lo hice,
porque la verdad siempre me había perdido,
pero solo entre mis narices se habrá escondido,
pues jamas estuvo lejos de mis manos.

Entonces solo pude hacer una cosa: caer.
El cielo no era mas mi sueño, sino mi pasado,
y este encuentro de verdades se hicieron el camino, 
y el suelo me hizo un cálido recibimiento.  
Y yo lo recibí también a el.



jueves, 3 de octubre de 2013

¿Cómo medimos el intelecto?

Siempre creí que la inteligencia nacía del orden, y mientras más lo generabas, más te producía. Era total esclavo de esta ideología, al grado que genere una neurosis de ansiedad en el cumplir. Años viví al margen de las normas y de la educación que se impartía en mis instituciones, aún si mi comunicación con los grupos sociales mas cercanos a mi era casi nula. Llegué a considerarme superior que aquellos que desobedecían las leyes y sentía compasión por su pobre entendimiento del regimiento universal. El universo siempre ha sido un sistema ordenado desde que se creó. ¿Porqué deberíamos ir en contra de esa realidad?

Entonces un día, en mi profundo pensamiento, dudé. Dudé de mí mismo y dude del mundo que conocía, porque la verdad no es algo que se podía alcanzar así de fácil, porque no he sufrido lo suficiente para conocerle. 

Decidí empezar con la inteligencia, ¿qué era ser intelectual?

Y, para mi sorpresa, encontré caos. Pero un caos basado en orden, tan bello y tan endémico. Pero, ¿Cómo podía existir semejante combinación en un ambiente creado de orden? ¿Era acaso una broma de la idiocia para dejar al hombre en ignorancia? ¿Qué es el bien y el mal delante del absolutismo de lo correcto?

Lo es todo. Porque lo correcto no siempre es bueno, ni lo bueno ha sido siempre correcto. Al final, somos hombres, y eso es un mero sinónimo del desastre, porque mientras más queremos orden, se genera más la catastrofe. Eso es ser humano, y yo no quería ser humano. Entonces ¿porqué he de rechazar mi naturaleza y mis instintos?



No hay que hacerlo. Solo serlo. Porque aun por encima del orden, deberíamos hacer el bien o el mal por encima de lo correcto, y ambos caminos estaran bien. Ambos son humanos. ¿Ser humano es bueno?

No lo creo, pero alguna razon divina habrá para ser el virus de este sistema perfecto. Así que viviré, y tiraré a la basura el control, pero sin perder de vista quien soy yo. No soy un Dios perfecto, no soy el orden del Mundo. Soy un hombre con brillo. Un prospecto a intelectual.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Vuelve a la vida.

De un sueño vagabundo me levanto, y a medias el café me he dejado por falta de apetito. El tiempo en cenizas me habrá dejado igual, y más rápido de lo que había prometido. Y aún así no me quejo de los momentos del pasado, que han sido más que oro y menos que alivio.



Un tormento de alegrías pasajeras de un transporte sin camino. Ese es el presente que elegí involuntariamente. Ese es mi yo hasta ahora.

He caído y he fallado, he llorado y sucumbido a la ira del momento. Pero sigo aquí, y admito que he llegado lejos. Agradesco estar aquí, aun con todo lo que he perdido,

¿Porqué?

Porque existo.

Y así también existen mis acciones, mis recuerdos, mi legado y testamento. Y este dolor o esta alegría solo conmemoran ese hecho. Sigo vivo. Así que salgo de casa y busco un taxi, y  me dirijo a mi propia prisión, porque hasta un preso puede ser feliz, y más allá de estar triste o alegre, mi deseo es ser feliz.