Una primavera, una despedida;
los arboles pintan de magenta
las calles grises y con prisa.
Un recuerdo, una experiencia,
un legado de sin sentidos
en los ojos rojos se aglomera.
Una espera, una mentira;
el legado hoy sabe a la hiedra
y acidez en torno a la porfía.
Un aeropuerto, una poesía,
un calor que creía muerto
le hace frente a la decidia.
Un sentimiento, una caricia,
todo eso que carezco;
florece el meollo de la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario