jueves, 10 de septiembre de 2015

Congoja.

Me levanto de madrugada,
busco unos papeles, una constancia
que diga lo mal que estoy,
mas puedo estar mucho peor.

Sea donde estés, no me sueltes
y liberame de la derrota.

Me asomo a la ventana
y caigo entre suaves almohadas,
quizás puede que sea hoy
el día que vuelva ese horror.

Sea donde estés, acariciame
y despiertame de la congoja.

Suena un reloj que no es de casa,
mi pecho palpita con tonos malva,
el pulso suena veloz,
dice que es hora de decir adiós.

Sea donde estés, no me sueltes
y liberame de la derrota.

Esta es la historia vertiginosa,
el miedo que transforma la alcoba
deja un dánzon en mis manos,
necrosis que oculta un manto.


Sea donde estés, acariciame
y despiertame de la congoja.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Sueño.

Cuando el sueño es inevitable,
deberías subir a por tu almohada
y dejar todo ese peso en tus bolsillos
dejando dos monedas como paga.

Alejate de espejos y ventanas,
pues tu cuerpo ya no sirve para eso;
puede que el viento del mañana
dañe tus ojos de cerezo.

Contad ovejas en la casa,
y llevadles de a poco al matadero,
puede que den abrigo con lana
a los prójimos del último invierno.

Puede que sea un vicio interminable,
pero olvida el valor de las palabras,
de silencio se forma este escribillo
que con polvo se llena de tu alma. 

 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Viento.

Que es el viento, sino el viajero mas aguerrido,
un líder nato de lo contundente y lo inevitable,
seguido por muchos e ignorado por otros,
que terminan dando con sus pasos en el tiempo.

Ese viento amigo que me ha sostenido,
y me ha llevado a los pies de lo indomable,
dejame siga el rastro que tus ojos
han marcado desde septiembre hasta mi entierro.

Que hay de incierto en tu sentido,
mas que el polvo y el despojo de las aves,
sopla mas al sur de este colmo,
pues el polvo va ocultándose en el miedo.

Y si puedo pedir mi beneficio,
haz que este flujo se cruce con alguien,
yo haré de tu obsequio un monstruo
al que todos llamaran viento.


sábado, 29 de agosto de 2015

Amigo.

A alguien debería agradecer por dejarme en tan buena compañía, aun si deja plagado de absurdidad y desastre mi camino. Es sabio apreciar un oído que escucha, aun si escucha por igual a los demás; aun cuando su mente se llena hasta fin de mes, se que puedo esperar unos minutos de confidencia y estupidez; que aunque el parece estar mas perdido que yo, entiendo que es una carrera conjunta, de apoyo incondicional a pesar de lo imbécil que podamos llegar a ser; que aunque no siempre entendemos, siempre habrá una sonrisa del otro lado; y que mas da si no hay respuestas, cuando se puede borrar una molestia tan rápido como se traba una lengua.

Porque mas allá de buscar un alma gemela, primero se debe encontrar el desastre mas divertido de la vida y el destello que te lleve donde nunca hubieras pensado coincidir.

Gracias amigo.


lunes, 10 de agosto de 2015

Cuatro estaciones.

Un punto en el miedo,
una estrella fugaz sin cola,
un extraño los últimos días 
en que yo pise esta tierra.

Un nacido del sexo,
una droga seguida de otra,
una fantasía escondida
entre las bolsas del basurero.

Un cariño de antaño,
la sed que me brota cada hora,
al fin mi pecho calienta
con aquellas manos frías.

Una traición sin discordia,
un anhelo que termina;
tan pronto como dan las doce,
mi sueño es una hoja.

martes, 7 de julio de 2015

Bucle de vida.

Hace ya tiempo que no veo la Luna,
ni que soy víctima mortal del Sol,
que mi cabello no se alborota con el viento,
tiempo ya que no me despierto,
ni que el espejo diga lo feo que soy,
no hace falta vanidad absurda.

Hace meses que no se usar la pluma,
que olvidé como cantar con amor,
o que el amor me suena a un vil placebo,
invento de algún pobre perdedor
que buscó a una relación abreviatura.

Que decir de las búsquedas de ayuda,
que no son mas botines del ladrón,
sino tesoro de la humilde pasión,
que desborda tu boca con dulzura.

Hace ya que el café no suelta amargura,
sino un sabor de nostalgia y compasión,
una lágrima cayendo sobre la espuma.

sábado, 4 de julio de 2015

Nigromante.

Dejadme ser la plaga que sacuda tus raíces,
el más crudo dolor que nunca has querido
o tal ves, el vino que se queda en el ático del pasado.

La crema en tus pómulos de bella dama,
la daga que atraviese tu corazón de arce,
la luz que te alcance en el Sol madrugado.

El cruce que te lleva por más de dos caminos,
el sueño prohibido para tu insomnio
y para aquellos indignos de disfrutarlo.

Algún día podría ser que llueva sobre ti
y de tu cabello me aferre con mi ultimo aliento,
mientras mi esencia se impregna en tus pies mojados.

Aguanta el peso de mis besos insensatos ,
que si la crisis del frío nos asoma,
el frío no podría separarnos.